3 herramientas que hacen la diferencia

en el zoom emocional reconocemos nuestro mundo emocional, ese punto ciego de la sociedad actual, pensar y hacer des-conectado de la emoción, ¿quién nos ha dicho que podemos vivir privados de nuestro rico y precioso mundo emocional?, y contactamos con esos eventos significativos de nuestra vida, con nuestra compasión, con nuestros proyectos e ilusiones,

con la energía que nos mueve, con todo aquello que nos aporta energía en nuestro cotidiano vivir.

en un mundo lleno de “causualidades” reconocemos nuestro niño interior y nuestra intuición, y la definición que hace Albert Einstein de la palabra milagro,

recontactamos con la mente abierta y la curiosidad de nuestro niño y con la intuición y voluntad abierta de nuestro Adulto conectado, fluido,

hay algo más grande que yo, que me rodea y me acompaña, sutil pero reconocible, a lo que me abandono,

y dejo ir lo viejo para que lo nuevo pueda hacerse presente,

en el gusto por lo pequeño reconocemos nuestra capacidad seguir disfrutando de nuestro camino hoy, desde nuestra reflexión hoy, no vamos a escribir un tratado que cambie el mundo, no vamos a hacer el post definitivo, simplemente vamos a dejar que nuestro ser se exprese, conectando ideas, volviendo a revivir aquel proceso, conectando con la causualidad de hoy, que alimenta este proyecto nuevo, o resucita aquel otro, más viejo,

y reconocemos que nuestro blog no está concebido para sorprender a nadie, para crear cuerpo de conocimiento científico sobre un tema específico, no somos redactores de notas de prensa, para eso están las agencias, no somos grandes cronistas de nuestra época, objetivos, imparciales, señoriales,

tal vez sólo somos caminantes en desarrollo, en el desarrollo de una conciencia colectiva que comienza por la primera persona del singular, por mi conciencia personal, hoy otro pasito, hoy otro paso, que compartimos pequeños trozos de nuestra vida común y corriente,

en este gusto de caminar.